8 abr. 2009

Súbito




El centro del mundo es un gorrión


detenido en la baldosa.




La última luz enciende de miel el aire


y palpita leve el tiempo en un corazón




de plumas. La mirada inmovil, quieta


está midiendo la eternidad.




Asoma el miedo, porque presiento un aleteo


súbito. Cuando ocurre, cierro los ojos.

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