7 feb. 2010

Distancia escrita

Cruzando ese paisaje de matorrales
secos y latas que son las afueras,
dejando atrás algunas tapias rotas,
evitando las hileras de farolas
que vigilan en el borde de la autovía,
...pisando cada palabra en los terrones,
parándote al final de esa frase
escrita con temblor de álamos,
cerrando los ojos, abriendo el aroma
de acequia que llega a última hora,
...tumbándote, al fin tú mismo, qué se pensaban,
sobre esa lejanía que nos han robado.


Atravesando entre utensilios la espalda
tendida de otro día, su piel pisada,
la acera de sus muslos manchados,
atravesando el cuerpo sucio de la luz,
oliendo el frío y la distancia
en ráfagas por la boca de la calle,
la pared mugrienta, la esquina torcida
de un mal gesto, bebiendo el ácido goteo
de la costumbre en las canales,
he llegado al instante azul de la noche,
he abierto la puerta muy despacio
y desnudo, entre las telas colgadas,
he cruzado mi cuerpo hasta el principio
dispuesto a no regresar.